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Ser adulto emocional

La palabra “adulto” nos hace pensar que podemos hablar de edad pero no, en este caso hablamos de gestionar emociones. En este caso, hablamos de otra cosa, hablamos de crecer tanto como para aprender que el amor más grande que podés tener es el amor propio y entonces… 

  • Cada vez te conocés más y sabés exactamente que no sos tan bueno y tampoco tan malo. Te das cuenta que sos, ni más ni menos, que humano y que la belleza de serlo es justamente esa condición de dualidad. 
  • Dejás de juzgar a todo el mundo, de buscar culpables por lo que te pasa y empezás a hacerte responsable de cada cosa que te llega. Más allá de las emociones que esas vivencias te generen, sabés que es perfecto así, porque en algún plano (consciente o inconsciente) lo creaste. 
  • Te das permiso para sentir lo que sentís, sin sentirte culpable por eso. Y cada vez más, hacés y decís lo que sentís, dejando los condicionamientos. 
  • De igual manera que no te juzgás, no necesitás juzgar a nadie, y tampoco necesitás quedarte cerca de nadie que te juzgue, porque ya no te permitís pasar por ciertas cosas. 
  • Dejás de esperar que te digan lo que tenés que hacer. Y, por supuesto, dejás de esperar que los demás hagan lo que vos querés. Te declarás libre y respetás esa libertad en todos los que te rodean. 
  • Si es necesario soltar, soltás. Y si para soltar, hay que hacer duelo, lo hacés. Y si te cuesta soltar, te das permiso para tomarte el tiempo necesario, sin cuestionarte tanto. 
  • Dejás de hacer cosas “para quedar bien”. La sociedad y sus leyes de urbanidad dejan de tener el peso que tenían. 
  • Después de tanto resistir…aprendés que la vida es más fácil cuando la dejás fluir. Y hacés de este aprendizaje el eje de tu existencia. 
  • Dejás de quejarte todo el tiempo…al final…todo es obra tuya. 
  • Podés escuchar dolores ajenos y ser empáticos con ellos, sin sentirte arrastrado a una tormenta emocional. 
  • Confiás en las personas y querés y te dejás querer, abriéndote a la experiencia de amar.
  • Dejás de mirar años pasados, reconocés que éste es el mejor momento de tu vida, porque es el único y porque es definitivamente… el mejor. 
  • Dejás de culparte por los errores cometidos, sólo fueron eso, errores. Culpándote y castigándote no podrás aprender de ellos. Observando y capitalizando la experiencia, serás más sabio gracias a cada momento vivido. Al final, hoy sos la suma de cada minuto de tu vida, ¡bien por eso!
  • Te privilegiás en todo momento, sabés que cuando disfrutás lo que sea que hacés, todo el mundo a tu lado disfruta. 
  • Y claro, lo más importante, un día te das cuenta de que sos feliz, feliz con esa felicidad de la que hablaban… esa que está dentro tuyo, la que no depende de nada ni de nadie, la que se autosustenta con satisfacción, autovaloración y plenitud. 

Laura Di Donato
Biodecodificación y transgeneracional

Laura Di Donato
Laura Di Donato

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    2 Comentarios

  1. Felicitaciones ..me encanto la página .. el conocimiento que hay en ella y las ganas de compartirla con nosotros ..para hacer el camino más fácil, libre y amoroso ¡

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